El día internacional de acción contra las represas

El 14 de marzo se celebra el Día Internacional de Acción contra las Represas y por los Ríos, el Agua y la Vida.

En 1997 en Curitiba, Brasil, durante el Primer Encuentro Internacional de Personas Afectadas por las Represas se acordó que este día serviría para alzar al unísono las voces de los afectados contra los aprovechamientos destructivos del agua, rescatar la salud de nuestras cuencas hidrográficas, y exigir la gestión equitativa y sostenible de nuestros ríos.

En el año 2000 la Comisión Mundial de Represas dio a conocer un informe sobre las grandes represas en el mundo. Señala entre 40 y 80 millones de desplazados por las grandes Presas Sacando a la luz de manera oficial lo que los afectados habían estado denunciando. También constata que con frecuencia los efectos negativos que abarcan a las vidas, los medios de subsistencia y la salud de las comunidades, no se valoraban ni se tomaban en cuenta adecuadamente. Millones de personas no eran, ni son considerados. No se cuentan. No existen.

En Aragón, también sabemos de esto. El caso más paradigmático y sangrante es el de Jánovas, donde Iberdrola primero y Endesa después, con la colaboración necesaria de la Administración, humilló y despreció a los habitantes de Jánovas, Lavelilla y Lacort hasta grados inconcebibles.

La losa de una presa en un territorio además de arruinarlo, desestructurándolo, eliminando sus medios de vida y cambiando su paisaje, deja heridas en los afectados difíciles de cerrar. La identidad de las gentes con su territorio es un sentimiento profundo que nunca se ha tenido en cuenta. Por eso la justificación de una gran presa debería ser exquisita, porque no solo afecta al territorio sino también al alma de las personas. Hay que decir que esto casi nunca es así. Por lo menos no en Aragón, donde las justificaciones pueden ser tan peregrinas como necesidades de regadío de hace 20 años (o más) sin el menor análisis de las necesidades actuales, concesiones de principios del siglo XX, regulación de caudales ambientales.

La sociedad ha cambiado. Ahora el regadío apenas supone un 1,25% del VABpm nacional. Sin embargo la presión que ejerce sobre amplísimas zonas de Aragón, impidiendo su desarrollo supera con creces su interés real.

El reciente informe de la CREA dibuja un futuro para Aragón como reserva energética y agrícola para exportar, con una escasa población y apenas ninguna otra función. Para ello olvida que los ríos son mucho más que agua, son cultura, emociones e identidad.

Los afectados por las grandes presas no plantean un no porque no. Solo piden ser tenidos en cuenta y escuchados. Tratándose del territorio donde viven es razonable pedir que puedan decidir que se hace en él. Desde siempre en COAGRET hemos estado por el diálogo y la concertación, pero en situación de igualdad, respetando el derecho de los habitantes de las zonas afectadas a decidir sobre su destino. Cuando se dan estas condiciones se pueden encontrar soluciones que satisfagan a todas las partes como pasó en el Matarraña.

El Día Mundial contra las Represas nos recuerda que la gente es lo más importante.

Julián Ezquerra Gómez. Presidente de COAGRET
Artículos de opinión | Viernes, 12 Marzo 2010 | Coagret

¡Basta de ligerezas!

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(09/03/2010)

Bravo por el grito final del artículo de D. Máximo Ariza, concejal del Ayuntamiento de Lumpiaque, publicado en su periódico el día 26 de febrero de 2010.

Basta de ligerezas a la hora de tomar decisiones tan trascendentes para el territorio como la construcción de un gran embalse, es lo que venimos pidiendo desde las asociaciones que estamos en contra del embalse de Mularroya.

Ligereza es que el Gobierno de Aragón recortara la designación de una zona ZEPA (de especial protección para las aves) para que no ocupara el espacio del embalse, y que tuvo que ser corregida mediante sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Con ligereza (remarcada en la sentencia de la Audiencia Nacional) se eluden en el Estudio de Impacto Ambiental las obligaciones impuestas por las leyes respecto a los espacios y especies protegidas. El incumplimiento de la Ley es lo que lleva a la Audiencia Nacional a declarar nulo el Estudio de Impacto Ambiental y, como consecuencia, el anteproyecto y el proyecto del pantano de Mularroya. Aunque parece algo más que una ligereza que la Administración incumpla la Ley.

No es una ligereza, sino una irresponsabilidad, seguir destruyendo aquello que justificaba las declaraciones de zonas protegidas y aquellos sitios donde se asentaban las especies protegidas. Parece una irresponsabilidad destruir el Patrimonio natural de todos los aragoneses y de todos los europeos.

Es una ligereza decir que se tiene que hacer un embalse de más de 100 Hm3 para regular un río que no lleva agua, aunque lo diga el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino.

Y también parece una ligereza lanzarse a hacer una obra, valorada en más de 200 millones de euros, sin hacer un mínimo análisis serio de costes-beneficios. Parece dudosa la justificación cuando no se sabe cuantas hectáreas necesitan más riego del que ya tienen, cuáles son sus consumos, cuántos agricultores se van a beneficiar y cuál es su capacidad de pago, porque el Sr. Ariza sabe que, si se hace, tendrán que pagar el embalse, incluyendo (según la Directiva Marco) los costes ambientales y de oportunidad. No tenemos seguridad de que también lo sepan los "beneficiados-pagadores" del proyecto.

No nos parece una ligereza, sino una coacción en toda regla, que el juez del Tribunal Supremo cuando vaya a resolver este asunto, si es el caso, se encuentre con una situación de hechos consumados: el trasvase ejecutado, el embalse construido y el medio ambiente destruido.

Habría mucho que hablar sobre las necesidades reales del agua del regadío de Valdejalón, pero en todo caso la solución no es el embalse de Mularroya, empeñado en transitar por el lado oscuro de la ley, eso sí, con la sonrisa aquiescente de todos los partidos políticos.

Plataforma Jalón Vivo-Coagret

Artículos de opinión | Miércoles, 10 Marzo 2010 | Coagret

Mi historia personal con los ríos

Se aproxima el catorce de marzo, Día Internacional de los Ríos. Después de varios años de vinculación a las causas del agua que tanto enfrentamiento han traído en Aragón, me parece oportuno rebobinar película y, a modo de historia que me contara a mí misma y que quiero compartir con los miembros de Coagret y con todos los lectores, recorrer desde la memoria mi itinerario por los mapas emocionales de los ríos. Porque los ríos no llegaron a mi vida como nociones memorizadas en la geografía escolar, ni tan siquiera mencionados por mis padres o antepasados familiares. Los ríos llegaron a mi vida en el dolor de la lucha, en el coraje de quienes los defendían. Los ríos llegaron y me regalaron vivencias, amistades, cultura. Por eso llegaron y se quedaron como elemento imprescindible para la creatividad y como parte irrenunciable de mí.

Felizmente, yo comencé a complicarme la vida en el río Ara. Jánovas, Emilio y Francisca, y el eco de aquella patada en la puerta –aquella patada que con mejores modales sigue golpeando- fueron la sirena que tensó mi fibra reivindicativa. A continuación, casi enlazados, llamaron a mi puerta los casos de Yesa y Santaliestra, llegando a conocer en el segundo a la inolvidable súper abuela, María Campo. Luego vino el río Gállego, que me regaló el nombre de un pueblo, Biscarrués –sí, el mismo que para algunos es sinónimo de pantano- y la fuerza de un territorio, La Galliguera.

Después –y frecuentemente malentendido como problema menor- lo de Mularroya, una de las cuestiones más bochornosas del panorama de los ríos en la actualidad, quizás el caso que más confirma lo poco o nada que se ha avanzado en la protección de los mismos. Y no querría olvidar en el Día Internacional de los Ríos a los amigos de Lechago, a los defensores del Queiles, a los opositores al pantano de Itoiz, a los de Rialb, a los combativos compañeros del delta del Ebro. No querría olvidar a nadie que mire a los ríos con amor y esté dispuesto a librar la batalla –todavía sin final- de vivir en armonía con ellos.

Mi historia personal con los ríos, como la de cualquiera que se haya implicado en estas causas, también tiene momentos tristes, decepciones de quienes han abandonado, de quienes pasaron al otro lado de la mesa y, además, lo hicieron con ánimo de cegar con humo de agua –entiéndase Expo-, controlar las movilizaciones y las iniciativas de los colectivos altruistas.

Por los ríos, por su gente. Por los que no reblan. Por los que en este catorce de marzo sienten especialmente cálido el abrazo de las líneas azules de nuestros mapas. Para todos ellos un año más, con mi afecto y mi puño en alto.

Mª. Victoria Trigo Bello

Artículos de opinión | Martes, 09 Marzo 2010 | Coagret

Obras hidráulicas

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(23/11/2009)

Se puede decir que hay obras hidráulicas sin una suficiente justificación, y que además se incluyen en Planes y se ejecutan tras haber creado artificialmente un discurso que demanda su construcción, pero sin haber analizado seriamente alternativas y demandas. Es el caso del pantano de Mularroya, cuyo proyecto y evaluación de impacto ambiental fueron anulados este verano por una sentencia de la Audiencia Nacional, ante la que el ministerio se apresuró a decir que interpondría un recurso ante el Supremo, con lo que el tema tardará como mínimo cuatro años en resolverse. Es lamentable que por parte de la CHE y del ministerio no se aproveche esta contundente sentencia para plantear y ejecutar las alternativas que permitirían satisfacer las demandas en el Jalón Medio, sin tener que construir un pantano que inunda zona ZEPA y LIC, y un trasvase de aguas del Jalón al Grío, que condenará al Jalón a tener un cauce sin agua durante 25 kms. la mayor parte del año. La sentencia anula el proyecto por incumplir la directiva de hábitats y de protección de aves, y parece muy difícil que se elabore un proyecto que establezca unas medidas correctoras suficientes. Para el que no conozca la zona, que vaya aguas arriba de Embid de la Ribera y que imagine ese paisaje espectacular con un Jalón muerto, sin agua. Pero es que además el proyecto de Mularroya es una barbaridad económica, que ha duplicado su presupuesto llegando a casi 200 millones de euros. Para los usuarios menos poderosos económicamente, los regantes será muy difícil hacer frente a los entre 240 y 300 euros que tendrán que pagar por hectárea/año, al menos los diez primeros años.

Valentín Cazaña

Artículos de opinión | Lunes, 23 Noviembre 2009 | Coagret

Cuando arde la turba

EL PAÍS

(18/10/2009)

El desvío de agua a los regadíos ha arruinado las Tablas de Daimiel y hay más parques en peligro

Durante 300.000 años, bajo el agua de las Tablas de Daimiel se ha acumulado materia orgánica de origen vegetal que, sin oxígeno y empapada en agua, ha formado un carbón vegetal, la turba. Cuando el suelo se seca, la turba pierde agua, se encoge y agrieta el terreno. El aire comienza a circular por los huecos y el subsuelo comienza a oxidarse y se calienta. Tras cinco años sin agua, la turba ha entrado en autocombustión. El fenómeno sólo era habitual hasta ahora en el cauce seco del Guadiana, pero desde agosto afecta a un parque nacional: una de las 17 joyas de la naturaleza española.

Las decenas de miles de pozos que han proliferado en la zona en 40 años -ya Franco lanzó un plan en 1956 para desecar La Mancha húmeda y convertirla en regadíos- han esquilmado el inmenso acuífero que antes rebosaba en las Tablas y en los ojos del Guadiana. La sequía en la cabecera del Tajo hizo que el Gobierno limitara los trasvases de los que vivía el humedal. La prioridad era el regadío en Murcia y Alicante.

El personal del parque ha intentado aplastar el terreno con palas mecánicas para impedir que el aire oxigene la turba, y los técnicos también han creado un sistema de tuberías para empapar el suelo con bombas. Pero apagar un incendio de turba es mucho más difícil que todo eso.

El parque nacional tiene 1.600 hectáreas inundables, y sólo 10 están encharcadas. La naturaleza no va a frenar el proceso, por más que llueva. Ni un otoño extremadamente húmedo paliaría el déficit del acuífero de La Mancha, cifrado en más de 3.000 hectómetros cúbicos. Sólo inundar el parque lo sofocaría. El Gobierno esperó a que mejorara la situación en los embalses del Tajo para que el consumo humano en Levante estuviera garantizado. Al final, el 23 de abril aprobó el envío de 20 hectómetros cúbicos de agua, pero el trasvase se demoró y cuando en mayo salió el agua era demasiado tarde.

El Ejecutivo promete para enero un trasvase de emergencia. Habrá que esperar hasta entonces, pero en los meses de espera, mientras sigue ardiendo la turba, es tiempo de pensar en una solución al problema de fondo: cuántos regadíos puede soportar la climatología española sin tener que desecar los parques nacionales. Doñana está en la lista de espera, con las fresas de Huelva chupándole los acuíferos. Actúen.

Editorial

Artículos de opinión | Miércoles, 04 Noviembre 2009 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!