Biscarrués, ¡basta de estudios!

HERALDO DE ARAGÓN

(27/04/2011)

Los partidarios del embalse de Biscarrués no quieren que se hagan más estudios previos sobre el mismo porque esos estudios demuestran que el pantano es innecesario.
Los partidarios del embalse de Biscarrués no quieren más estudios. "¡Basta de estudios!", proclaman algunos sin rubor. Así sin engorrosos estudios, sin saberes científicos ni incómodas consideraciones éticas. ¿Por qué molestarán tanto los estudios?
Para empezar, cualquier estudio previo llega a la conclusión de que el embalse de Biscarrués no es necesario, porque existen alternativas mucho más baratas y con menos impactos ambientales y sociales. De cada 100 litros que se almacenan en la montaña, sólo 50 llegan a su destino, perdiéndose el resto por filtraciones. El agua que si llega se destina a menudo a regar arroz, ¡en el desierto de los Monegros! En una paella hecha con arroz monegrino, lo barato es el marisco, porque ese arroz estepário nos sale a precio de oro cuando internalizamos los costes de embalses y canales.
Las cuentas económicas no salen, salvo para las constructoras. El negocio no está en la agricultura. Si así fuera, los regantes no querrían la competencia de nuevos regantes. Si así fuera, transformar una hectárea en regable no costaría el doble de lo que luego se paga por esa misma hectárea en el mercado. El negocio está en la privatización del agua, que pasa a transformarse en herramienta de poder.
Está claro que hay que apoyar a la agricultura, mejorando las conducciones y modernizando los regadíos. Bastaría con colocar contadores y pagar en función de lo que se consume para que la demanda de agua disminuyera.
Economía y ecología se dan la mano cuando analizamos la industria turística que ha florecido al calor de las aguas bravas del río Gállego. Un río de 193 km que sólo permanece con su caudal y cauce natural en menos de 20 km, que son los que ahora se pretende inundar. ¿Cómo podemos transformar en donante a un río que termina su viaje hasta el Ebro convertido en un cadáver hidrológico?
En EE.UU. ya han comenzado a demoler presas y en Israel se aplican modernas técnicas de gestión del agua. Mientras tanto, aquí un consejero dice que "desde hace 100 años está pendiente regular el río Gállego", invocando proyectos inspirados en la España del siglo XIX. Frente a proyectos caducos, irracionales y agresivos, es hora de apostar por la modernidad, la razón y el respeto. Ha llegado el momento de abandonar rencillas inútiles y empezar a trabajar juntos en todo aquello que nos une.
Francho Beltrán Audera, hidrogeólogo, diplomado en Gestión de Aguas y meteorólogo

Artículos de opinión | Miércoles, 27 Abril 2011 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!