Ampliación del Canal de Panamá

El 31 de diciembre de 1999, el ejército de los Estados Unidos abandonó el Canal de Panamá y la República de Panamá asumió la responsabilidad total por la administración, funcionamiento y mantenimiento del Canal. Ese mismo año, se inicia un proyecto para Ampliar el Canal. La propuesta se centra en la construcción de dos nuevas esclusas a fin de aumentar el número de tránsitos y el tamaño de los buques que pasan por el Canal.
El problema técnico principal es que las esclusas del Canal se llenan con agua de lluvia (cada paso de buque necesita cerca de 177 millones de litros de agua) y los lagos artificiales construidos por los ingenieros militares norteamericanos en 1914 no son suficientes para alimentar las nuevas esclusas. En un primer momento, la ACP, la institución que gestiona el Canal de forma autónoma e independiente, decidió construir tres nuevos represas para conseguir el agua adicional que requerían las nuevas esclusas. Estos lagos habrían cubierto las tierras de decenas de miles de campesinos quienes iniciaron una serie de propuestas a fin de frenar esta alternativa.
En la actualidad, la ACP afirma haber optado por unas piscinas laterales que reciclen el agua y que, por tanto, eliminen la necesidad de construir los tres embalses. Sin embargo, numerosas voces en Panamá duda de la sinceridad de esta afirmación. La ausencia de transparencia y participación que ha caracterizado la gestión social del proyecto. Las afirmaciones de la propia ACP de que el proyecto de las tinas de reciclaje es más caro que la construcción de los tres embalses y su afirmación de que en 15 años se necesitarán nuevos reservorios de agua siguen constituyendo una amenaza para miles de campesinos panameños.
No son estos los únicos riesgos que conlleva este proyecto de construcción de un tercer juego de esclusas para la Ampliación del Canal. Existe un fuerte debate en Panamá entre los que piensan que generará un importante desarrollo para el país y entre aquellos otros que opinan que una inversión que superará los 10.000 millones $ es demasiado riesgo para un país que tiene más del  40% de sus 3 millones de habitantes en una situación de pobreza. La decisión sobre si habrá o no Ampliación se tomará a través de próximo referéndum nacional.

Las presiones sobre aquellas personas y grupos que se oponen al proyecto son enormes. Pastoral Social-Cáritas, organización católica que apoyó desde el principio a la Coordinadora Campesina Contra los Embalses (CCCE), ha sufrido todo tipo de ataques por parte de la jerarquía católica panameña. Su página web, http://www.caritaspanama.org/index.html  que ha actuado como un portal y foro para que las voces de los más afectados pudiera expresarse, se está viendo sometida a un intento de censura por parte del obispo Pablo Varela, Obispo Auxiliar de Panamá.

En esa página web todavía está colgado el reportaje El proyecto de los Tres Embalses: la ampliación del Canal de Panamá y la lucha campesina que hemos realizado profesores de la UA y otros voluntarios. Este reportaje intenta reflejar aquellos impactos socioambientales que por ser de difícil medición o por afectar a grupos de campesinos que han sido marginados por el Estado panameño se consideran invisibles.

En unos días, se presentará un segundo documental realizado con la ayuda de profesionales del Taller de Imagen de la Universidad de Alicante con el apoyo de P.S. Cáritas-Panamá titulado El Canal de la Discordia en el que se describe el fuerte conflicto social y los riesgos que conlleva este proyecto de construcción de un nuevo juego de esclusas para la ampliación del Canal de Panamá.

En el mundo | Jueves, 24 Agosto 2006 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!