COAGRET en Latinoamérica: Fortaleciendo el movimiento internacional contra los grandes embalses

En 1997 en Curitiba, Brasil, se realizó el Primer Encuentro Internacional de Afectados por Represas promovido por MAB (Movimento de Atingidos por Barragens) e IRN (International Rivers Network) entre otros. Dos años después, encontrándose varias organizaciones de América Latina en la Consulta Regional convocada por la Comisión Mundial de Represas (CMR) en 1999 en la ciudad de San Pablo, Brasil, se realiza una reunión donde participan organizaciones de afectados por represas, diversas organizaciones socioambientales e investigadores, todos con gran protagonismo en campañas y luchas en sus territorios en resistencia a la construcción de represas. Con el objetivo de fortalecer un movimiento latinoamericano en contra de represas, intercambiar experiencias, compartir conocimientos y discutir estrategias de oposición a estos proyectos destructivos, pero a la vez también compartir propuestas de preservación y respeto a los ríos y la diversidad cultural, se acuerda crear la Red Latinoamericana contra Represas y por los Ríos, sus Comunidades y el Agua.

En 2000, CENSAT Agua Viva  Amigos de la Tierra Colombia, organiza un evento sobre bosques, hidroeléctricas, embalses, represas, megaproyectos hídricos en Bogotá. En ese mismo año la Comisión Mundial de Represas presenta su informe final en Buenos Aires, Argentina, en la sede de la Organización de los Estados Americanos, después de dos años de estudios globales sobre el funcionamiento de las represas. La Red emite un comunicado con amplia repercusión en Latinoamérica con el título de “Afectados por represas exigen una moratoria y reparaciones por los daños ocasionados”.

A partir de un proceso iniciado por la Coalición Ríos Vivos hacia su segundo Congreso, dentro de varias actividades planificadas con relación a su programa energía -vinculado a agua e instituciones financieras internacionales-, se propone realizar un evento sobre represas que permita reunir a los miembros de la Red y convoca con MAB y RAE (Red de Asociaciones Ecologistas de Misiones) la II Reunión de la Red Latinoamericana contra Represas y por los Ríos, sus Comunidades y el Agua. La misma se realiza en el 2002 en Posadas, Provincia de Misiones, Argentina, con 70 participantes provenientes de Argentina (38), Paraguay (17), Brasil (9) y el resto de Uruguay, Colombia, Honduras, Guatemala y Chile.

En el 2002 se forma el Movimiento Mesoamericano contra las Represas con su primer encuentro llevado a cabo en Guatemala organizado por una coordinación de comunidades que después se organizan como el Frente Petenero contra las Represas; en el 2003 se lleva a cabo en Honduras organizado por el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) y en el 2004 en El Salvador recibidos por las comunidades del Río Torola.  Paralelamente se inicia la conformación de redes nacionales y en el 2004 se forma el Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER). En el 2003 en Rasi Salai, Tailandia, se realiza la Segunda Reunión Internacional de Afectados por Represas y sus Aliados con la participación de una numerosa delegación de Latinoamérica.

Para el año 2005, COCAHICH (La Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Represa Chixoy), después de haber participado en los procesos detallados arriba y mientras impulsa una mesa para reparaciones, organiza del 17 al 21 de octubre de 2005 en Cubulco, Baja Verapaz, Guatemala la III Reunión de la Red Latinoamericana Contra la Represas y por los Ríos, sus Comunidades y el Agua.

La participación de Coagret en foros internacionales se inicia en el II Encuentro Internacional de Afectados por las Presas celebrado 2003 en Rasi Salai, Tailandia, al que asistieron varios compañeros. El momento coincide mientras en Bruselas otros compañeros permanecían durante un mes movilizados presionando para que las instituciones de decisión política europeas frenasen el Plan Hidrológico Nacional (PHN) del gobierno español y, en particular, el trasvase del Ebro no llegara a realizarse. Eran momentos en los que la lucha requería de esfuerzos personales importantes y como colectivo supimos focalizar toda nuestra energía de forma extraordinaria, conseguimos transmitir con buenos criterios la idea de que el problema social, ambiental y económico al que nos enfrentábamos no era sólo nuestro, sino que afectados éramos todos, los aragoneses, los españoles, los europeos..., el planeta. Con la misma idea y proyección global, en Rasi Salai, más de 300 personas de 62 países fortalecieron el movimiento internacional contra las represas destructivas demostrando su habilidad para desafiarlas en sus aspectos técnicos, políticos y morales. Entre los compromisos adquiridos figuran la celebración el día 14 de Marzo de cada año como el Día de Acción contra las Represas y por los Ríos, el Agua y la Vida, intensificar nuestras luchas y campañas, fortalecer la resistencia al modelo de desarrollo neoliberal y por una justicia global ecológica y social, y los intercambios entre activistas y movimientos de personas afectadas de diferentes países.

En 2004 varios coagreteros deciden visitar a los afectados por represas en México, Guatemala y Honduras. Con un recibimiento humano exquisito compartieron experiencias al mismo tiempo que comprobaban la terrible amenaza que suponen los cientos de proyectos de que se hablan para Latinoamérica y que afectarían a miles de hectáreas de selvas y bosques y a cientos de miles de personas que serían desplazadas. El mismo año Coagret regresa a México y asiste al encuentro previsto en la comunidad de Aguas Calientes, municipio de Guerrero, donde las comunidades luchan contra la construcción de la presa La Parota, y donde del 30 de septiembre al 3 de octubre de 2004 alrededor de 600 participantes de más de 60 organizaciones sociales fundaron el Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER). Seis meses después Coagret vuelve a participar en la comunidad de Arcediano, municipio de Guadalajara, Jalisco,  del 11 al 14 de marzo de 2005 en el II MAPDER, en el fondo de la barranca de Huentitán donde sólo una mujer, Guadalupe Lara, queda en la resistencia contra la presa Arcediano y se niega a vender sus tierras.

Las organizaciones sociales del movimiento han logrado profundizar su análisis e hilvanar el tema del agua, la energía eléctrica, las represas, las privatizaciones, la contaminación del agua y los ríos, los procesos de los acuerdos comerciales y la lucha por el medio ambiente, entre otros elementos. Consideran que el modelo de desarrollo neoliberal, que actualmente impulsan los gobiernos, se encamina a privilegiar la máxima ganancia del capital bajo el esquema de un desarrollo que facilita la apropiación de los recursos estratégicos en manos de pocas corporaciones trasnacionales y los grandes grupos empresariales nacionales. En este marco y en el contexto del Tratado de Libre Comercio (TLCAN), del Plan Puebla Panamá (PPP), del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), de la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA) y de los Tratados de Libre Comercio con Europa, la tendencia es a la privatización del agua, de la energía eléctrica, de nuestra biodiversidad, de los bosques y otros recursos naturales. Los gobiernos entregan la soberanía y el patrimonio cultural de los pueblos a cambio de mayor deuda externa impulsada por la banca multilateral. La construcción de infraestructura como presas y otras obras de comunicación cuyos efectos son el desplazamiento de población campesina e indígena de sus tierras, afectaciones a la salud de los pueblos y otros daños irreversibles siendo los más afectados los niños, las niñas y las mujeres, alejan las posibilidades de desarrollo integral y sustentable, rompen las cadenas productivas de los pueblos, agudizan la migración y el aumento del desplazamiento de sus lugares de origen  hacia los cinturones de miseria o hacia los Estados Unidos y destruyen el tejido social de las comunidades. Estas presas se imponen sin la consulta a los pueblos lo que constituye una violación al Convenio 169 de la OIT, a los derechos humanos integrales, a las constituciones nacionales y estatales.

Sólo en México las presas están cumpliendo su vida útil de 50 años y al mismo tiempo se inicia un auge en la construcción de nuevas presas con el fin de atraer las inversiones extranjeras, poner las bases para la privatización de la industria eléctrica y del agua, al tiempo en que las trasnacionales españolas como Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa, o las francesas como EDF, alemanas como Siemens, o las estadounidenses como AES están ya invirtiendo de manera ilegal y anticonstitucional en el país. Otras inversiones de capital español están siendo muy cuestionadas como las que hizo ENDESA en el río Bío-Bío en Chile o la financiación  del BBVA a la presa El Cajón, en el río Santiago, en México.

 España hoy es el mayor inversor mundial en América Latina, aunque en 1999 recibía un 65% de la inversión directa y ahora sólo un 14%, lidera la clasificación de las inversiones extranjeras con cerca del 40% del total. Entre 1992 y 2001 ascendió a una media anual de 80.000 millones de euros. Así, una parte importante de los beneficios obtenidos por las compañías proviene de las inversiones allí realizadas. Sirvan de referencia los recientes datos proporcionados por el BBVA que en el ejercicio de 2004 tuvo un beneficio de 2.802 millones de euros, un 25,8% más que en 2003 y el 33% proviene de Latinoamérica y del Banco Santander que ganó 3.136 millones, un 20,1% más que en 2003 y 1.036 millones provenían de la misma región. Para Telefónica, el negocio de América Latina representa el 34% de sus ingresos totales, más del 45% de los ingresos de Repsol-YPF, el 23% de los de Endesa y el 7% de Arcelor. Por todos son conocidas las 12 empresas con mayor presencia en el área: Telefónica, B. Santander, BBVA, Repsol, Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa, Gas Natural, Agbar, PRISA, Sol Melia, ACS. Las seis primeras controlan el 70% de la evolución de la Bolsa en nuestro país y sólo Telefónica y B. Santander representan casi el 40%.


Más de 45 mil grandes represas se han construido en el mundo, han desplazado directamente a 100 millones de personas en todo el planeta y han inundado tierras equivalentes a tres veces el territorio de España o toda la región del PPP. El impacto ecológico ha sido irreversible con la inundación de bosques. Miles de zonas arqueológicas y culturas se han sepultado bajo las aguas. La biodiversidad se ha perdido al tiempo en que el impacto en el cambio climático ha sido desastroso. Los pueblos se han militarizado y se les ha alejado de los medios de subsistencia. Ahora, mientras en el norte cierran represas en el sur se abren. Las empresas y las maquiladoras migran hacia las regiones pobres porque ofrecen un paraíso fiscal, tierras y mano de obra baratas, exención de impuestos y la infraestructura se remata a precios irrisorios. Ahora los pueblos se encuentran en confrontación con un nuevo actor: las empresas transnacionales que cada vez se enriquece más. Mientras, las promesas de agua, energía eléctrica, pavimentos, clínicas, escuelas y proyectos productivos nunca fueron cumplidas para los desplazados por las represas en nombre del desarrollo. Mientras unos afirmaron “¡Nos quieren despojar de nuestras tierras!”, Otros confirmaron “¡Ya nos saquearon, ni una presa más!”

En el mundo | Jueves, 01 Septiembre 2005 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!